Terminaron las vacaciones y damos la bienvenida a la vuelta a la rutina. Llega el regreso al cole y al trabajo. A las prisas diarias para organizarte con los niños. Retomamos los horarios, rutinas y reuniones… ¿Cómo ponerle freno a tanto estrés?

La verdad, no hay una fórmula mágica para evitar su aparición. Y es normal que, después de un periodo de descanso, sientas que no vas a poder hacer frente a  todas estas demandas. Sin embargo, existen pequeños trucos que te ayudarán a combatirlo.

Consejos para superar con éxito tu vuelta a la rutina

  • Come bien. Toma alimentos ricos en vitaminas que protejan tus defensas y mejoren tu estado anímico. Recuerda que la sal, los azucares y las grasas saturadas te roban energía. Así que… ¡mejor redúcelas o suprímelas, si es posible!
  • Descansa. Cuando salgas del trabajo, desconecta y disfruta tu tiempo libre. No intentes ser un súper héroe o una súper heroína. Estos sólo existen en las películas e intentar imitarlos te traerá muchos quebraderos de cabeza. Recuerda que vienes de una época sin prisas y necesitas tiempo para asumir la vuelta a la rutina diaria. Porque tu cuerpo y tu  mente necesitan adaptarse a la nueva situación. Así es que, sé condescendiente contigo mismo.
  • Haz ejercicio. El ejercicio físico te ayudará a relajarte, liberar tensiones y alejar los pensamientos negativos. Además, te da la oportunidad de deshacerte de los excesos veraniegos… ¡el deporte es siempre una apuesta segura!
  • Prioriza. Aprende a organizarte y a estructurar tu tiempo. No intentes abarcarlo todo a la vez. Planifica bien aquello que haces, separando lo urgente de lo importante. En este punto, sé inflexible: prioriza y delega.
  • Huye de la negatividad. Si te pasas el día pensando en las vacaciones y añorando lo que has hecho te quedarás pronto sin energía. Aunque eches de menos los días de relax y todo aquello que ahora ya no puedes hacer, evita correr el riesgo de caer en la negatividad. Recordar las vacaciones está muy bien y es positivo. Pero quedarte anclado a ellas, es peligroso. Porque te impide seguir viviendo y disfrutando de lo que la vida te está poniendo ahora delante. La clave para evitarlo es vivir el presente. ¡Recuérdalo! Ya sabes que es lo único sobre lo que puedes actuar.
  • Cuida tu autoestima. Quiérete, felicítate por las cosas bien hechas y no te castigues por los fallos cometidos. Ten presente que, todo tiene solución. Rectifica, aprende de ello y… ¡a seguir avanzando!

Estas, son solo algunas propuestas para que te vayas adaptando poco a poco a la vuelta a la rutina del día a día.

Ya sabes… Coge aire, respira y sonríe. Tienes ante ti la maravillosa oportunidad de seguir viviendo y disfrutando de nuevos momentos. Un sin fin de nuevas aventuras y situaciones. Déjate sorprender, y verás que superar la temida vuelta a la rutina post-vacacional es solo cuestión de ACTITUD.

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