Llegar a la adolescencia implica darle la bienvenida a una etapa de permanente incertidumbre y continuos cambios.

Como sabemos, los jóvenes no tienen miedo a nada. Se creen especiales, divinos. Piensan que tienen el control y que nos les va a pasar nada. En realidad, aunque nunca lo reconozcan, esta actitud es una coraza. Porque, en el fondo, toda esa serie de cambios que experimentan… les aterrorizan.

En la adolescencia, predomina la desorientación. Es una etapa en la que están creando su propia identidad. En la que se enfrentan a muchos cambios, internos y externos. Y estos, no siempre son de su agrado.

Para algunos autores, esta etapa está dividida en varias subetapas. A través de ellas, el adolescente va abandonando la infancia y se adentra en la edad adulta.

Etapas para llegar a la adolescencia

Pubertad y preadolescencia (11 y 12 años)

En este momento, se produce un desarrollo puberal. Está representado por la gran transformación que experimenta el cuerpo humano y viene acompañado por un cambio psicológico. Se pierde el cuerpo infantil, la identidad infantil y la percepción infantil de los padres.

Protoadolescencia (12-15 años)

Es el periodo que podemos llamar “grupal”. En esta fase de crecimiento, el grupo de iguales sustituye, en parte, a lo que representaba el grupo familiar en la infancia. En un primer momento, (12-13 años), los chicos empiezan a interactuar de manera individual con personal del mismo sexo. Por ejemplo, las chicas tienen una amiga íntima a la que cuentan todos sus secretos. En una segunda fase de este periodo, entre los 13 y los 14, el adolescente empieza reunirse en grupos del mismo sexo, las chicas forman sus grupitos y los chicos los suyos. Son diferenciados y no se mezclan entre ellos. A los 15 años, estos grupos empiezan a mezclarse y sirven de refugio para los primeros acercamientos entre personas de diferentes sexos. El grupo es una realidad necesaria para el adolescente.

Mesoadolescencia (16-22 años)

En esta etapa, se vive un “duelo” por la pérdida de la vida grupal. Este duelo, en muchos casos suele ir acompañado de estados depresivos y de dificultades de carácter angustioso. Por este motivo, se trata de una etapa especialmente sensible y en la que se hace necesaria una mayor observación del comportamiento del adolescente. Se empieza a construir la identidad, que ha dejado de ser cómoda y grupal para pasar a ser individual. Algo que puede resultar difícil para algunos jóvenes.

En este periodo, se empiezan a formar las primeras parejas. “El primer novi@”. Por supuesto, con los riesgos y dificultades que el adolescente tendrá que ir sorteando. Además, es ahora cuando tendrá que decidir su futuro rol profesional. Lo hará a través de la especialización en los estudios u optando por la vía laboral. Obviamente, estos temas son transcendentales para el futuro de los jóvenes.

Entender el momento vital en el que se encuentra tu hijo. Y los cambios internos y externos que está afrontando, te ayudará a aliviar las tensiones asociadas a esta etapa. Si deseas ayuda en este tema, no dudes en contactar. Seguro podré ayudarte a ti y a tu hijo en este momento tan especial de la vida.

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