El camino hacia el éxito está formado por diferentes etapas por las que inevitablemente hay que transitar si se desea alcanzar el objetivo buscado.

Seguro que muchas veces has escuchado que la vida es como un viaje y  que lo importante es disfrutar del camino. ¿Verdad? De hecho, yo soy la primera que repito esta afirmación en mis sesiones de Psicología y Coaching e intento vivir desde ese pensamiento. Pero, sin embargo, como cualquier otro viaje, cada uno decidimos cómo realizarlo.

Hay personas que deciden hacerlo con una pequeña mochila en la espalda y dejando que sean las circunstancias las que decidan su camino. En cambio, otras prefieren planearlo todo con mucha antelación, controlar todas variables y anticiparse a todos los supuestos. Y un tercer grupo, que aunque preparará el viaje, entiende que siempre pueden surgir elementos imprevistos que no puede controlar.

Sea cual sea tu estilo, me gustaría mostrarte los cinco elementos indispensables para asegurarte el éxito.

Tus compañeros de viaje en el camino hacia el éxito

1 – Elige tu destino

El destino de nuestro viaje es el objetivo y responde a la pregunta: ¿qué quiero conseguir? De la respuesta que demos a esa pregunta va a depender el itinerario que cojamos, el equipaje que llevemos y el medio de transporte que usaremos.

Esto que, a priori parece bastante evidente, en la práctica no lo es tanto. Porque estamos bastante seguros de lo que no queremos, pero no tanto de lo que queremos. Por eso, te animo a que en este momento, cojas papel y boli y escribas la respuesta a esa fácil pregunta.

Y tú… ¿Qué quieres conseguir?

Cuando lo tengas, ya estás en disposición de seguir adelante con el segundo elemento.

2 – Un GPS que te ayude a llegar a tu destino

Si en tu viaje ya tienes claro el destino, seguro que te vendrá genial tener un GPS que te diga hacia dónde debes ir. En este caso, el GPS son los valores. Si los tienes claros y eres coherente con ellos, te sentirás poderoso, seguro y con la fuerza y determinación para hablar con sinceridad y la humildad para pedir lo que necesitas. Ser coherente con tus valores te da la energía para visualizar el objetivo e ir tras él. Como en cualquier viaje, si tus valores no van en la dirección del objetivo perderás tiempo y energía.

3 – Equipaje adecuado

El equipaje será lo siguiente que tendrás que preparar. El equipaje son tus habilidades y talentos.  Todos tenemos el potencial necesario para conseguir lo que nos propongamos. Y, para ello, es necesario descubrir nuestras habilidades y trabajarlas. Porque jamás se  llega  a la excelencia potenciando las  áreas de mejora, sólo se conseguirá trabajando las fortalezas.

Invierte tiempo en descubrir qué es aquello que se te da bien, en lo que eres bueno y tus logros.  Poténcialo y llegarás  a dónde te propongas. Y, si en este camino encuentras algún área de mejora, identifícala y busca los recursos que te ayuden a mejorarla.

4 – Siempre, con un buen seguro de viaje

Ya estamos terminando. Tenemos el destino, el GPS y el equipaje … Y es posible que estés pensando que, en este trayecto, pueden surgir imprevistos que te hagan parar, desviarte o aplazar tus deseos.

¡Es verdad! Por esa razón es bueno tener un buen seguro de viaje. Y, tu mejor seguro será la resiliencia.

La resiliencia es la capacidad de afrontar la adversidad saliendo fortalecido y alcanzando un estado de excelencia profesional y personal. Pregúntate qué haces tú ante un obstáculo. ¿Abandonas? ¿Te rindes? ¿Lo superas?

La resiliencia, como cualquier otra habilidad, se aprende, se entrena y se consigue. ¿Cómo? Creando tus lazos de apoyo, conociendo tus patrones de conducta, fortaleciendo tu autoestima y mejorando tu comunicación. ¡No lo dudes ! Invierte en ti y te convertirás en una persona resiliente.

 5 – Viaja con el depósito lleno

Y por último, pero no menos importante, recuerda llenar el depósito del vehículo que elijas. En este caso,  el vehículo eres tú mismo y la gasolina de tu viaje es la motivación.

La motivación te puede llegar desde dentro o desde fuera. Ambas son positivas. Pero, sin lugar a dudas, la más poderosa es la motivación intrínseca, que surge dentro de ti y no depende del exterior. El incentivo será la propia acción. Es decir, es la realización de la conducta lo que te mueve y te hace seguir. Enfócate en lo que quieres. Haz aquello que te apasiona. Y disfruta de tus acciones.

Con todos estos cinco elementos, el camino hacia el éxito te será mucho más fácil de recorrer. ¡Ya estás preparado! Pero, recuerda que no tienes que hacer todos los preparativos sólo. Si necesitas apoyo o quieres que te ayude a preparar alguna etapa de ese viaje, no dudes en escribirme. Juntos haremos que tu viaje sea apasionante.

Me despido con esta frase de Brian Tracy (que me encanta)…

 “No importa de dónde vienes, sólo importa hacia dónde vas». 

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