El cansancio emocional por autoexigencia es algo que cada vez veo más en consulta y, la verdad, resulta muy curioso. Personas que llegan agotadas de analizarse, observarse y “trabajarse” constantemente. Ya que lo que empezó como un camino de mejora personal acaba convirtiéndose en una fuente más de presión.
Pero, ¿qué ha pasado ahí?
El autoconocimiento y el desarrollo personal comienzan como algo positivo que invita a la mejora, el crecimiento y el bienestar. Sin embargo, todo cambia cuando se convierte en una exigencia y empiezan a aparecer pensamientos del tipo:
“Aun me quedan muchas cosas que trabajar”.
«Todavía puedo mejorar un poco más”.
“Si sigo reaccionando así es que no he avanzado”.
“Después de todo lo que he trabajado, esto no debería afectarme”.
El riesgo de ser víctimas de la autoexigencia
Cuando la autoexigencia toma el control, el foco se pierde y se pasa de una mente basada en el crecimiento, que lo que busca es mejorar y aprender. A una mente fija que se exige estar emocionalmente bien todo el tiempo. Y, eso, es imposible.
Sin darse cuenta, se pasa de querer comprenderse para sentirse mejor a exigirse sentirse bien en todo momento. Porque, lo contrario indica que las cosas no se han hecho de forma adecuada.
Quizás, el error está en creer que crecer y conocerse significa dejar de sentir emociones incómodas. Nada de eso. Tampoco asegura que siempre vayas a reaccionar de la manera perfecta. Y, por supuesto, seguirás fallando y equivocándote.
Da igual los libros de autoayuda, podcasts, terapias o cursos que hagas. La perfección no llegará porque es imposible, no existe.
Para este tipo de pacientes nunca es suficiente. Siempre hay algo más que trabajar, alguna emoción adicional que analizar o una reacción que se puede mejorar.
Por ese motivo, lo que empezó como un camino hacia el autodescubrimiento se convierte en otra fuente extra de presión que les hace sentirse incomodos y poco válidos.
Y es que pensar que siempre puedes hacerlo mejor es una trampa.
En primer lugar, porque no me cansaré de decir que la opción que eliges en un determinado momento de tu vida es siempre la mejor para ti EN ESE MOMENTO. Es muy fácil castigarse diciendo lo que tendrías que haber pensado, sentido o comportado, cuando el hecho ya ha pasado, lo miras con perspectiva y ya sabes el desenlace que ha tenido.
Y, en segundo lugar, porque la realidad es que cuánto más aprendes sobre ti más consciente eres de todo lo que tienes que mejorar. Y esto, según se mire, puede ser algo muy enriquecedor. O, por el contrario, puede desembocar en la sensación de estar siempre “en proceso” y pensar que no estás completo.
Qué hacer cuando aparece el cansancio emocional por autoexigencia
Sentir que nunca se reacciona con la suficiente calma, se comunica de la mejor manera, se es todo lo consciente posible o se gestiona de la manera adecuada, puede resultar agotador.
Como sabes, ya he anticipado los pensamientos que suele aparecer cuando el desarrollo personal se convierte en una exigencia. Pero, existen otras señales a las que también te propongo prestar atención. Por ejemplo:
- Cada emoción o reacción que tengas.
- El sentimiento de culpabilidad cuando, a tu juicio, has reaccionado mal.
- Tener la sensación de que siempre hay algo que tienes que mejorar en ti.
- No permitirte ningún momento de desconexión emocional.
- Convertir la experiencia del desarrollo en un trabajo en sí mismo
Cuando esto ocurre, el desarrollo personal deja de ser un espacio de reflexión y comprensión para convertirse en un espacio de juicio y evaluación.
Si me preguntas, para mí, lo peor es tener siempre la sensación de que algo está mal y de que nunca es suficiente. Esa sensación de insatisfacción constante que no te permite disfrutar de los pequeños logros, mejoras o descubrimientos que vas haciendo.
Mejorar tu bienestar emocional implica aceptar que no todo tiene que ser trabajado, analizado u optimizado. Hay momentos en la vida en la que simplemente hay que vivir, equivocarse, reaccionar de forma imperfecta y sentir sin analizar.
Simplemente, es permitirte SER.
Así que, si quieres relacionarte de forma mas sana con tu propio desarrollo y crecimiento, empieza a cambiar la pregunta de ¿qué tengo que hacer ahora para mejorar? Y sustituirla por, ¿qué necesito ahora mismo?
Puede que no necesites nada. Que solo necesites vivir para poder mejorar y aprender. O que lo que mejor te venga, en ese momento, sea darte tiempo para integrar lo aprendido.
Recuerda que no puedes estar constantemente fuera de tu zona de confort.
Sin duda, está bien salir de ella para avanzar. Pero, de vez en cuanto, tienes que volver para descansar y permitirte integrar todo lo que has vivido.
“Trabajarse” no debería ser una forma de exigirse mas, sino de tratarse mejor. No es ninguna carrera y no hay nadie con quien te tengas que medir.
A veces, lo único que necesitas es dejarte un poco en paz, descansar y disfrutar.
Sé que, a veces, esto puede hacerse complicado y difícil de lograr. Por eso, como psicóloga y coach, te animo a pedir ayuda profesional si ves que el cansancio emocional por autoexigencia empieza a formar parte de tu vida… y no logras deshacerte de él.
Por mi parte, estaré encantada de ayudarte en tu crecimiento personal libre de presiones negativas. ¿Comenzamos?
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