Cada día confirmo la enorme importancia que tienen las rutinas emocionales para comenzar y acabar la jornada. Y, al mismo tiempo, confirmo la poca atención que les prestamos.
Creo que nadie se sorprenderá si afirmo que vivimos con prisas.
Nos levantamos corriendo y muchas veces nos acostamos igual. Rápido y sin digerir el día que hemos vivido. Y eso, te aseguro que, puede llegar a tener consecuencias negativas en nuestra salud tanto a nivel físico como mental y emocional.
Por eso, hoy quiero hablar aquí de algo muy sencillo pero que a la vez es muy potente y que te puede resultar de gran ayuda si comienzas a aplicar las en tu día a día.
Me refiero a las rutinas emocionales para empezar y terminar el día.
Te aseguro que son muy prácticas y, como vas a poder comprobar, a continuación, a la vez son también super sencillas de realizar. Por lo que no tengo dudas de que te ayudaran a aumentar tu bienestar.
Te animo a no perderte el vídeo que he preparado acerca de este tema. Solo tienes que hacer clic AQUÍ en el enlace y … ¡comenzamos!
La verdad, es que me he decidido a hablaros de esto impulsada por las muchas conversaciones que tengo con mis pacientes de Psicología y Coaching. Ya que, con frecuencia me comentan su preocupación por lo difícil que les resulta conciliar el sueño. Y, también, la necesidad que tienen de consultar el teléfono móvil nada más despertarse.
Espero que te resulte interesante el vídeo de hoy. Y que, desde ahora, no dudes en poner en práctica esos pequeños consejos que he compartido. Y, por supuesto, aquí me tienes si necesitas ayuda profesional o deseas hacerme alguna consulta acerca de este tema.
Los pequeños gestos son, con el tiempo, los que más nos ayudan a mejorar nuestra vida. Pueden ser mínimos. E, incluso, pasar casi desapercibidos. Pero, a la larga, se pueden llegar a convertir en grandes aliados de nuestro bienestar diario. ¡Compruébalo en persona!



